Vivimos en una época donde todo parece tener que suceder rápido.
Las redes sociales nos muestran resultados terminados, lanzamientos constantes y la sensación de que, si una idea no se concreta enseguida, quizás no era tan buena.
Mi experiencia con Criaturas Mágicas me enseñó exactamente lo contrario.
Este proyecto tardó varios años en convertirse en lo que es hoy. Y creo que ese tiempo no fue un obstáculo: fue parte fundamental de su construcción.